O eso decía el Sr.  Charles Maurice Talleyrand Périgord. Viene siendo una cita muy acertada en distintas facetas de la vida. Semánticamente no es sino una doble afirmación, o triple, donde la primera y segunda parte de la frase vienen reforzadas por la tercera. Cientificamente, es una frase explicable con mil ejemplos, un ejemplo químico, el equilibrio es el límite, no se puede ir más allá de él. Románticamente cuando algo no funciona, ni para delante ni para atrás, rendirse y aceptarlo como imposible puede ser la solución más efectiva o en definitiva la única solución posible. No hay necesidad alguna de obcecarse en aquello que de antemano se ve como altamente improbable.

Y sin embargo siempre queda detrás el resquicio cruel del quizás, el olorcillo dulcemente nauseabundo del tal vez, y la sensación de ronroneo curioso de un “y si fuera posible”. Pero no, xentiña, os lo digo yo, lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible.

En mi afán corta-venas tengo cierto tendencia a escoger películas dramáticas cuando voy al cine. De hecho si la cuestión es pagar normalmente tiendo a blockbusters o a esas películas con las cuales es imposible abandonar la sala sin haber dejado en ella un par de lagrimones.

Un ejemplo de esa propersión mía por lo dramático fueron mis elecciones para el último Kosmorama. Kosmorama es un festival de cine que tiene lugar en Trondheim allá por marzo. Veamos: “young girls in black”, “copia certificada”, “incendies”, “la mosquitera”, “animal kingdom” y “martes después de navidad”. Personalmente buenas películas son “incendies” y “animal kingdom”. “La mosquitera” es un rara avis, una cosa muy curiosa de película. Hay que tener un humor un poco extraño para que te guste (a mi me gustó). “Copia certificada” me pareció una película mediocre, y las otras dos ni eso. Eso si, todas y cada una de estas películas tenían en común esa dosis de dramatismo corta-venas que a mi tanto me va, sobretodo y precisamente mis favoritas del listado “incendies” y “animal kingdom” con “young girls in black” yéndole a la zaga cerca, pero que muy cerca.

Y todo ello para llegar al tipo de películas en las que al director se le da por reirse de las penalidades de la vida. Son en general películas muy arriesgadas que no siempre funcionan, y que no todo el mundo digiere de la misma manera. Como últimamente he visto unas cuantas de ellas he decidido que era el momento oportuno para dedicarle un pequeño y corto post al género. Me gustan?. Si y no. Me gustan que le quiten hierro al dolor por el que todos tenemos que pasar, pero no me gusta un carajo ir al cine pensando que me voy a reir y acabar llorando como una magdalena (aunque me ría por el camino). Es decir, prefiero mil veces una buena comedia (pura y dura) que una buena comedia dramática. Y tras esta introducción un par de recomendaciones para reir y llorar todo a la vez:

(1) 50/50. La película es estupenda. La manera en que se cuenta la historia es simplemente genial. Un chico joven, en sus treinta o veinte largos descubre que tiene cáncer. A partir de esa premisa va viendo como el mundo evoluciona a su alrededor. Los que se quedan, los que se van y los que aparecen sin que nadie lo espere. Es fresca y tiene encanto pero evidentemente uno no se escapa de la parte dramática del asunto.

(2) Un funeral de muerte. Esta película es simplemente genial. La historia sucede en un funeral donde los hijos del fallecido intentan evitar que se desvele un secreto (ligeramente humillante) del difunto. Esto junto con el consumo (involuntario) de ciertas drogas por parte de uno de los asistentes crea situaciones delirantes. Lo cierto es que la parte dramática de esta película se difumina completamente y acaba siendo una comedia pura y dura. Una comedia muy negra, de nuevo no apta para todos los públicos, pero muy divertida.

(3) Los descendientes. Y vuelta al personaje enfermo, en coma, a punto de morirse y el mundo que deja a su paso. Es una buena película pero no llega al nivel de ninguna de las otras dos. Es mucho más floja en la parte de comedia mientras acentúa la parte dramática. Me gustó, si, me gustó, pero… qué quieres que te diga?… me quedo con “un funeral de muerte”.

(4) Varias joyas de la historia del cine contemporaneo: “american beauty”, “las invasiones bárbaras”, “la vida es bella” o “happiness”. Continuará cuando me acuerde de alguna otra…

Vivir sin Internet

Posted: 09/02/2012 in Cousinhas varias

Lo comprendo. Lo sé. No tiene mucho sentido escribir una entrada en un blog (por ende internet) que se titule “vivir sin internet”. Pero lo cierto es que el asunto parece mucho más catastrófico si no le añades la coletilla “en casa”, y por eso mismo es el título de esta entrada. Vivir sin Internet. Es posible?. Pues os informo de que no, no lo es, al menos para una servidora.

Cuando una cambia de vivienda se tiene que enfrentar con ciertos problemillas. El movimiento de los muebles del salón hace que al cabo de cierto tiempo uno aprecie cierto desnivel en el suelo. Si algo así como el episodio de “Como conocí a vuestra madre” donde Lily y Marshall se compraban un apartamento (capítulo 3×12). Esto no es tan drástico, este piso es alquilado. Acto seguido con una temperatura típicamente invernal rondando los cero grados una decide abrir la ventana del salón. Craso error. Un par de miradillas al exterior, un examen rápido a la calidad de la ventana, un par de “ah, si está muy bien”, “son nuevas, que bien”. Un empieza a hacer frío, vamos a cerrar la ventana. Y el consiguiente “me cago en la hostia la ventana de los cojones no se cierra”. Así que, la buena fortuna hace que el piso sea un primero y sea posible empujar la dichosa ventanita por el lado de la calle mientras otro tira desde dentro. Y la ventana acaba cerrando con un generalizado suspiro de alivio en la audiencia. Suma y sigue.

Vale. El piso no me evoca la película “esta casa es un desastre”. El agua no llega al río y al final los problemas son relativamente fáciles de solucionar. Que el mueble de la cocina está roto? Pues uno coge un taco de madera que clava a la puerta para evitar que el cristal de la misma se caiga… Por qué hacer las cosas bien cuando se pueden hacer gratis? Esa es la respuesta a cada una de las preguntas que yo me hago acerca de este piso y de su dueño.

Siguiente motivo para el asombro/queja y título de esta entrada. La vida sin Internet. Un mes viviendo en este piso y el modem que se supone fue pedido hace más de un mes no ha llegado todavía. Versión del dueño del piso contrastada con fuentes ajenas. Las inundaciones en Tailandia del año pasado destruyeron las principales instalaciones donde se producían este tipo de productos. Resultado, las entregas de nuevos modems se han visto drásticamente retrasadas. Una lee un mensaje como este, pera más inring en noruego, y lo vuelve a leer, una y otra vez. Hace un copy-paste en google translators e intenta no entender mientras piensa… “me estás vacilando?”. Pero no, parece ser que esto es una verdad como un templo claro que tras 4 semanas sin modem, internet o noticias de su futura llegada el hecho de que sea verdad o mentira empieza a ser secundario.

Siguiente punto en conexión con la tecnología. La televisión por cable. Queremos televisión por cable? La verdad es que no, apenas la vemos, pero la aceptamos como un gasto no evitable dados los acuerdos existentes entre los distintos apartamentos del edificio. Sorpresa… el dueño del piso se ha llevado el decodificador y nos insta a que nos compremos uno para usar la televisión por cable. Cuando le decimos que no queremos hacerlo nos dice que no hay problema que la televisión por cable se puede ver igualmente aunque en distinto formato. En consideración de la prehistórica televisión existente, las dudas acerca de esta información son bastante grandes así que internet (en el trabajo) resulta de ayuda para averiguar que las televisiones que proporcionan dicho servicio son último modelo a precios que al menos triplican el del decodificador más barato. Es decir una compra estúpida para un par de personas que no ven la televisión. E-mail al canto de “o bien nos compras un codificador, o bien la televisión por cable la paga la madre que te parió” (en versión educada). Resultado… e-mail no contestado tras casi dos semanas. Pensamiento… tal vez crea que un e-mail no contestado es un e-mail que no existe.

Y siguiendo con las pequeñas sorpresas del apartamento. La lavadora, que debe ser más vieja que yo, se dedica a bailar por el baño, a veces sus contoneos la llevan a mover ligeramente la estantería que está a su lado, a veces todo su pesado cuerpo se traslada al centro de la habitación, un poco de ejercicio nunca viene mal a una criatura con sobrepeso…

En definitiva. Aquellas pequeñas cosas por descubrir. Esos pequeños momentos que compartir en una nueva vivienda. Y esos suspiros de … mi anterior piso era tan práctico, todo funcionaba tan bien, la dueña era tan servicial…

Posted: 02/02/2012 in "Robados", Literatura

Into thin air comienza con la siguiente cita de Ortega y Gasset:

“Men play at tragedy because they do not believe in the reality of the tragedy which is actually being stage in the civilised world”

No sé absolutamente nada de Ortega y Gasset, pero esta frase me ha llamado la atención ligeramente y me he puesto a mirar por internet para ver que encontraba… Mil cosas se encuentran de Ortega y Gasset, pero sólo voy a listar algunas de sus citas:

“La máxima especialización equivale a la máxima incultura”

“Ciencia es todo aquello sobre lo cual siempre cabe discusión”

“Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella”

“El malvado descansa algunas veces; el necio jamás”

“El mayor crimen está ahora, no en los que matan, sino en los que no matan pero dejan matar”

“El enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza.”

“Hay tantas realidades como puntos de vista. El punto de vista crea el panorama.”

“La técnica es el esfuerzo para ahorrar esfuerzo.”

“Odiar a alguien es sentir irritación por su simple existencia.”

“Puedo comprometerme a ser sincero; pero no me exijáis que me comprometa a ser imparcial.”

“Quien trabaja lo hace con la esperanza de ganar con ello un día la liberación de su vida, de poder en su hora dejar de trabajar y… comenzar de verdad a vivir.”

“Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la Hemiplejía moral“.

“Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender.”

“Toda conversación tiene un momento favorable en que poder terminarla; no lo desperdicies. Las últimas palabras son de efectos más duraderos que las primeras, por lo que deben ser particularmente bien ponderadas.”

“Todo el mundo es extraño y maravilloso para unas pupilas bien abiertas.”

Tal vez

Posted: 22/12/2011 in Cousinhas varias

Tal vez es porque me estoy haciendo mayor.

Tal vez.

Tal vez es porque mis expectativas con la gente van bajando.

Tal vez.

Tal vez es porque me estoy volviendo más sabia.

Tal vez.

Tal vez es porque he perdido algo de mi idealismo.

Tal vez.

Pero sonrío por fuera mientras pienso que debería estar enfadada. Sonrío porque ya no me importa demasiado que me hagan una putada. Ya no me importa demasiado que la gente cambie de idea en asuntos que me conciernen. No me sorprende. Me lo espero y termino pensando. Mira, si al final resulta que tenía razón. Igual he desarrollado un instinto especial para detectar la estupidez. Puede que me haya cubierto de una carcasa que impide que las tonterías ajenas me molesten.

O tal vez no, ya que ahora mismo me encuentro escribiendo este post.

Escenario: cena de trabajo. La menda y 5 personajes ligeramente bastante más experimentados en lo que al mundo de la investigación se refiere.

Entrada en escena: silencio típicamente noruego (diametralmente opuesto al típico bullicio made in spain).

Sección uno. En 1992 hubo un simposio en catalisis en Trondheim donde dos de los presentes coincidieron. Los otros 3 debaten en que año de su formación se encontraban en aquel momento. La menda permanece ajena pues no le parece de recibo decir que estaba en el colegio. De repente le preguntan… y tú habías nacido?… paso 1… mirada incrédula… paso 2… risa… paso 3… gracias gracias por el piropo!!!

Sección dos. Dónde está el centro del mundo? en mi ombligo. Pregunta típica tras 5 años trabajando juntos, tu eras de Zaragoza, no?. Respuesta… no, de Galicia. Interventor ajeno… Está Santiago en Galicia… Sí (alabado sea!!!)… Tengo pensado hacer el camino en el futuro. Yo también…. Vuelta al elemento subversivo… Y el camino se hace por el Paulo Coello este?… uiiiiiiiiiiiiiiii… porque eres algo así como mi jefe, que sino… mae mia… mae mia… mirada asesina, respira profundamente y dice con voz temblorosa…. Paulo Coelho?… Existe desde la edad media… Paulo Coelho?… Qué me estás contando, colega?.

Sección tres. La crisis mundial. Los malos malísimos y los buenos buenísimos. Alemania, ese país de trabajadores, Grecia ese país de vagos. Extrapolación por ende… Noruega, ese país de la hostia…

Sección cuatro. Mutis por el foro, y la educación en el bolsillo. En mi país de mierda, cuando uno tiene un invitado externo, los jefes deben esperar a que se pague la cuenta para marcharse, uno no se marcha antes de que la parafernalia haya terminado.

Casualidades

Posted: 12/10/2011 in Sin categoría

Así de repente me he puesto a pensar en las casualidades de la vida. Hay muchas, muchísimas y a veces te resulta increíble que cosas así pasen por azar, piensas que tiene que haber algo que te ha llevado a ese punto, algún motivo superior que te ha guiado y por el cual eso ha sucedido.

Una de las casualidades más impresionantes de mi vida pasó en el verano de 1998. Lo recuerdo perfectamente porque aquel otoño comencé la universidad. Lo normal cuando eres de un sitio pequeño y empiezas la universidad en una ciudad media que se encuentra a 1h y pico en coche de la casa de tus padres es o irte a una residencia universitaria o compartir piso con otras personas. En mi caso mis padres ganaban lo suficiente para que no me dieran plaza en la residencia universitaria, así que de un modo u otro decidí irme a vivir con unas compañeras del instituto. Estas compañeras habían encontrado un piso en Santiago y tenían una habitación disponible. Yo no había visto el piso, así que me dieron las llaves y me dijeron que fuera a visitarlo, y allí fui con mis padres y con mi hermano. Cuando llegamos al piso, no sé muy bien porqué mi padre abrió la puerta. Recuerdo ver su cara pasando de sonriente a enfadada, un algo extraño cuando alguien simplemente abre una puerta, lo recuerdo perfectamente. Y su frase siguiente, algo así como “qué es esto?”. “Qué era aquello?”, pues era la foto de su hermano, es decir mi tío, que había fallecido unos años antes. Lo cierto es que todos nos quedamos de piedra, un instante peliculero donde de repente se te ocurren mil historias estúpidas, sin acertar en atinar la más simple, real y verosímil de todas. Mi prima, la hija del hermano de mi padre, había vivido en el mismo piso unos años antes, y esa foto permaneció allí sin saberse muy bien porqué. A veces los estudiantes son perezosos y no ponen atención a los detalles. Que es verdad que Santiago y mi pueblo están cerca. Es cierto que la universidad de Santiago es una de las más populares de la zona. También es verdad que muchos estudiantes alquilan pisos para vivir allí. Pero sin embargo la cantidad de pisos es inmensa, existen dos universidades más en Galicia y un montón de variables extra que te hacen pensar “cómo es posible?”

En el número dos del ranking de casualidades se encuentra un hecho que me sucedió en el 2006. El hecho en sí mismo tal vez no es el más importante del mundo, pero considerando la escala una siempre piensa que es impresionante que algo así pase. Tres tercios del 2006 los viví en Madrid. En Madrid trabajaba y conocí a distintas personas. Una de mis compañeras de trabajo, en particular la chica que se sentaba enfrente mía me contó en cierto momento que tenía pensado visitar a una amiga suya en un sitio perdido de Noruega. Ahora mismo puedo decir que aquel sitio era Trondheim, en aquel entonces no me sonaba de absolutamente nada. Aquel trabajo fue uno de los más ridículos que he tenido. No teníamos demasiado que hacer y nos aburríamos muchísimo así que un día determinado esta amiga me contó la historia de esta muchacha que vivía en un sitio de Noruega que no era Oslo. Me tragué la información como si me importara y allí se me quedó grabada en algún rincón recóndito de mi cerebro. Sin embargo tengo que reconocer que al cabo de un par de horas ya había olvidado a la asturiano-noruega. Meses después una amiga mía de la carrera me comentó que estaba haciendo un doctorado en Noruega, y me acabó mandando unas ofertas publicadas dentro del departamento de ingeniería química de su universidad. El resto de la historia ya la sabemos, porque sino no seguiría viviendo en Noruega 5 años después. En definitiva, en un momento dado, el 8 de agosto de 2006 cogí un avión en Madrid para ir a Trondheim vía Amsterdam. En ese avión me encontré con mi amiga de la carrera que volvía a Noruega de sus vacaciones en Galicia. A mi amiga le preocupaba que tuviera una idea demasiado romántica de la vida en el norte, y me empezó a contar como eran las cosas. Una de sus mayores quejas era el hecho de que no había conseguido trabar amistad con apenas nadie. Había dos excepciones, una de ellas era una chica asturiana que hacía el doctorado en Trondheim. Mi amiga me empezó a contar su historia, y mientras ella hablaba la información que me había suminstrado mi compañera de trabajo volvía rápidamente a mi cabeza… y un eureca salió de mi boca cuando me di cuenta de que eran la misma persona. Mi compañera de trabajo y la chica asturiana habían estudiado juntas químicas en Oviedo. Que si, que uno puede ir uniendo puntos y dándose cuenta de que no es tan raro, es verdad, se puede, pero es raro de cojones…

Otra  de las coincidencias que se me vienen a la cabeza ahora mismo me pasaron en Madrid. En 2005 fui por primera vez yo sóla a la gran ciudad. Iba a una entrevista para el puesto de trabajo que conseguiría a posteriori. Durante aquellos días, en uno de esos momentos en que el metro está vacío, en un cambio de líneas en Madrid vi a un chico que me resultaba altamente familiar, y un “hostia, y tu aquí?” saltó de repente… Habíamos estudiado juntos en la universidad. A posteriori me pasó lo mismo mientras esperaba el metro para volver a casa desde mi lugar de trabajo, a mi lado esperaba un compañero del instituto… y nuevamente… “hostia, y tu aquí?”. Vale que estas son coincidencias a pequeña escala comparadas con las anteriores, lo sé!

La última coincidencia que se me ocurre ahora mismo es bastante reciente y la he descubierto gracias a facebook. Corría el año 2007 cuando decidí irme de vacaciones a Grecia con una amiga. De camino a Atenas desde Trondheim teníamos una espera de 5 horas en Amsterdam. Mi amiga tenía un muy buen amigo que hacía su doctorado en Utretch, o un postdoc… así que su amigo se acercó al Schipol y juntos fuimos al centro de Amsterdam. Este amigo suyo era un chico con el que había coindidido ligeramente en la universidad y que era relativamente amigo de conocidadas mías. Hasta aquí todo bien, no es ninguna casualidad. Hace un año un chico español vino a trabajar a la universidad, y hace un par de meses me habló de un primo suyo que había pasado un año en la universidad de Santiago, entonces, uní esta información con el facebook y me di cuenta de que el primo de este muchacho y el chico que había conocido en Utretch eran el mismo. Que puede pasar? pues si. Que es raro de cojones? pues también.

Ma che cosa…!

Posted: 28/09/2011 in Cousinhas varias

Una semana en la bella Italia bien se merece un post de este blog. Probablemente se merezca muchos pero vamos a simplificar la cosa y a reducir las ambiciones para poder llegar a cumplir los objetivos.

Beneficios de la investigación… una se puede ir de viaje una semanilla al soleado sur de Europa para aprender, intercambiar conocimientos, crear un “networking” (soy una chunga a la que  no le salen ciertas palabras en español) y por último dorarse al sol vuelta y vuelta, que no por último menos importante.

Una semana en Italia permite que una llegue a ciertas conclusiones:

(1) La comida barata es mala en Italia, España y en la conchichina, que le vamos a hacer, uno obtiene lo que paga

(2) El mar Adriático es bravo bravo, el Jónico (que no iónico como me decía ayer mi hermano) sin embargo es una balsa adorable que apenas se mueve.

(3) Existe un lugar en el mundo donde a finales de septiembre la temperatura se mantiene de manera constante cerca de los 30 grados. Desgraciadamente ese no es el lugar donde yo vivo…

(4) Definitivamente allá por el sur del continente la gente es más amistosa. Tu presencia en un pueblo perdido en la costa italiana como no-italiano parlante crea curiosidad. Preguntas si un sitio está abierto y lo abren para ti. La gente te sonríe. La gente te saluda…

(5) Lo de que en Italia la gente sólo come pizza es un mito. Comen pasta, toman café, pero es imposible encontrar un sitio para comer una pizza al mediodía en Castro Marina.

(6) Los helados en Italia saben a helados.

(7) Roma es quinquilandia… La sensación de que todo el mundo quiere quitarte la pasta prevalece. Pero como lo hacen con cierta gracia hasta te da un poco igual… Cuanto mal nos ha hecho la picaresca. No voy a culpar al Buscón de esto, pero es un mal alimentado desde hace siglos… Es nuestra historia la culpable?… Es la sociedad la culpable? Por qué si me timan con gracia casi ni me molesta?

(-8) Por qué cuando veo señores italianos de media edad en el sur con cierta barriga cervecera solo puedo pensar en Vito Corleone?

(9) Por qué la misma frase dicha en italiano y dicha en noruego suena tan distinta?

(10) Y una verdad como un puño para terminar: los 30 grados pierden su encanto cuando una se tiene que duchar 3 veces al día.

Bullicio. Libros. Ruido de copas. Gente. Cerveza.

Dos parejas. Dos chicos. Una chica fuma. Un balcón. Un chico. Dos intrusas.

Música. Miradas inquisitivas. Sillas vacías. Movimientos. Preguntas.

Una chica que fuma. Un chico. Una mesa. Dos parejas. Dos chicos. Dos intrusas.

Dahls. Vino blanco.

Una máquina de coser Singer. Un pedal.

Una rueda de un carro. Madera.

Presentaciones.

Palabras. Diez vasos vacíos de cerveza. Un monedero escondido. Un bolso enorme.

Libros. Muchos libros. Montañas de libros. Estanterías de libros.

Un momento. Una chica que fuma. Una intrusa. Dos cigarrillos.

Otra intrusa. Dos parejas. Tres chicos.

Preguntas varias.

¿Cuáles son tus sueños?

Palabras. Nueva York. San Francisco. Nueva Orleans. China. Japón. Un libro.

Una princesa.

¿Una princesa?

Buena suerte en la búsqueda.

“Una chica normal que para mi será una una princesa”

Y la intrusa dice… “que dulce”… y piensa… “que bonito”

Siempre la misma historia

Posted: 30/08/2011 in Deportes

Vergüenza me dan Edurne Pasabán y Juanito Oiarzabal, vergüenza me da oir cada año la misma historia, vergüenza me da que ya ninguna de las gilipolleces dichas y hechas por este par de impresentables me sorprendan en absoluto, vergüenza me da esperar siempre lo peor de estos dos. Me alegro de que renieguen de España porque no necesitamos seres tan rastreros para representarnos por el mundo, y sólo desearía que no recibieran ningún tipo de ayuda del estado español, de becas deportivas o de lo que se tercie porque este no es en absoluto un ejemplo para absolutamente nadie.

En la injusticia de mis pensamientos desearía que Iñaki Ochoa estuviera todavía vivo ya que él si era un ejemplo de lo que un alpinista debería ser. Desearía que el asturiano Jorge Egocheaga alzara su voz y se convirtiera en un ejemplo absoluto de lo que se debe ser, o que lo hicieran los otros alpinistas que no son una úlcera continuada para esta disciplina deportiva en nuestro país.

Desconozco este deporte pero me crea curiosidad, cada año leo en los periódicos las hazañas e historias de los distintos alpinistas. Lo hago siempre. Y año tras año me doy cuenta de que aquellos nombres que suenan en historias heroicas son los de siempre, aquellos que arriesgan su vida por otros son los de siempre. Y estos son los que nunca salen en los periódicos hablando de lo maravillosas personas que son, a pesar de serlo, y a pesar de poder presumir toda su vida de ello. Sin embargo existe el grupo de seres rastreros que se embarran en polémicas estúpidas que solamente los perjudican a ellos mismos, no sé porqué estos también siempre son los mismos, una vez más una vergüenza.