La historia

Hoy es el día de rescatar esta entrada, que escribí allá por agosto… no me llaméis Sari, llamarme Visionaria!!:

El papel de los escritores es contar historias. Hay historias de muchos tipos, historias vanales, profundas, alegres, tristes, imaginarias, reales… Cuando las historias son reales muchos calificativos se llegan a juntar, y cuando una porción de la historia es contada para que nadie la olvide, para que no se desvanezca en la memoria, entonces ese libro es necesario.

Sigo a Vargas Llosa desde hace tiempo, primero porque siempre fue uno de los escritores favoritos de mi tía, segundo por ser un eterno candidato al Nobel de literatura, galardón que probablemente nunca reciba tal como le pasó a Delibes o a Torrente Ballester, y bueno, tercero, por Sofía Mazagatos, cuya estupidez consigue que cada vez que pienso en Vargas Llosa, piense en ella, y viceversa… Sólo he leído un libro suyo, aunque tengo varios en mi mesilla de noche (metafóricamente…) esperando el momento apropiado.

Vargas Llosa acaba de publicar un libro. El libro habla de la historia de Leopoldo II y Roger Casemement. Hasta esta mañana desconocía nada acerca de la misma. Para aquellos tan ignotos como yo, Leopoldo II fue el Rey de Bélgica a finales del siglo XIX. Además, era el propietario del Congo, país que saqueaba a su antojo. Lo peor no es que esquilmara el país, robara sus riquezas y las utilizara en beneficio propio, sino que tenía esclavizada a la población congoleña, a los que consideraba seres inferiores. Durante su reinado más de 10 millones de personas perdieron la vida. Tenía establecida una cuota de caucho que los nativos debían recoger, y cuando no lo hacía los torturaban, mutilaban…. Antes de Vargas Llosa, Joseph Conrad escribió acerca de la triste historia del Congo en  “El corazón de las tinieblas”, otro libro que no he leído, y debería leer.

Recuerdo también “La fiesta del chivo”, otro escrito de Vargas Llosa. No sé porqué siempre asocié el título a algo vanal, hasta que leí el argumento de la película. El chivo era el mote del dictador de la República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo. El libro, y la película (que es lo que yo realmente vi…) se centran en el final de su mandato, y en su asesinato. Entre otras atrocidades Trujillo decidió el genocidio de miles de Haitianos, así como el manejo del país a su humor y antojo… Antes de ver esta película había conocido a Trujillo gracias a otra “El tiempo de las mariposas” donde se narraba la historia de las hermanas Mirabal, su lucha contra Trujillo, y su posterior asesinato. Ni una ni otra son las mejores películas del mundo, pero cuentan una historia necesaria. Yo, por mi parte, espero coger el libro cuando vaya a casa, y leerlo, seguramente es muchísimo mejor.

“Trujillo fue el más monstruoso, arbitrario y pintoresco de la larga cadena de dictadores que ha padecido América latina. Le quitó el nombre a la ciudad más antigua de América, Santo Domingo, y la bautizó como Ciudad Trujillo. En las ceremonias se cubría la cabeza con un bicornio emplumado y el pecho con mil estrafalarias medallas. Hacía despedazar a sus enemigos y con los restos de los cadáveres alimentaba tiburones o perros feroces. Se acostaba con cualquier mujer que le apetecía, ya fuera la esposa de un colaborador o la hija de un campesino. Nombró coronel del ejército a uno de sus hijos cuando tenía siete años. A los diez lo hizo general. Ordenó que lo llamaran Primer Maestro, Primer Médico, Primer Periodista de la República y Benefactor de la Patria. Se lo calificaba de Genio de la Paz, Protector de todos los obreros, Salvador de la Patria y Generalísimo Invicto de los Ejércitos Dominicanos. Organizó campañas para obtener el Premio Nobel de la Paz para él y el de Literatura para su mujer, una señora cursi que amaba la ópera Aída y por eso le puso a dos de sus hijos Ramfis (el precoz militar) y Rhadamés.” (http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=791474).

Ciertas historias no se deberían olvidar nunca. La literatura, el cine… de vez en cuando nos acercan al pasado y a las tristezas que preferiríamos desconocer y que sin embargo deberían ser recordadas siempre para evitar que se repitan.

4 thoughts on “La historia

  1. Aramis Fuster y tu estáis ahí ahí eh? jejejeje. Sigue con la investigación, porque lo que es en la futurología… jejejeje. Un besico.

    • yo sostengo que se lo han dado gracias a mi…. espera que diga que tu nunca recibirás el de química y para el anho lo recibes😛

  2. Ni a mi ni a ti nos lo darán, no porque no nos lo merezcamos, sino porque somos ingenieros y los químicos no pueden ni vernos (:P)

    • jajajaja cuánta razón!!!…. y entonces que premio nos darán a nosotros los increíbles ingenieros químicos!!…. Dónde está el Nobel en ingeniería química??😉

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s