De como una servidora volvió a leer…

Siempre me ha gustado leer. En ciertas etapas de mi vida era más una necesidad que una aficción. En ciertos momentos era una vía de escape, era encontrar la respuesta a las mil preguntas que pudiera tener, era una de las cosas más importantes que existían para mi. Cuando alguien me preguntaba, ¿qué te gusta?, la respuesta siempre era “leer”.

Sin saber muy bien como las películas e internet fueron comiendo mi tiempo. Los espacios anodinos y vacios de mi existencia iban pasando frente a una pantalla de ordenador, cada vez más pequeña, donde escuchaba y prestaba una disminuída atención a todo lo que allí se decía. De vez en cuando pensaba, ¿por qué no lees?, acto seguido me decía, “después de esta película”, y ese después nunca llegaba. Disculpas tácitas como la ausencia de una luz adecuada se agolpaban en mi mente. Pensaba insistentemente (por etapas) que debería comprar una lámpara para leer en posición horizontal. Pero poco a poco el ordenador iba ocupando mis horas. 8 horas en el trabajo frente a la pantallita, y horas sucesivas en casa continuando con lo mismo.

Cuando leía recordaba sin problema el libro anterior. Acumulaba uno tras otro en mi mesita de noche hasta formar una montaña de grandes proporciones. Deseaba abarcar cuantos más mejor. Pensaba en leer todos los libros de una colección, o de la siguiente, o de la anterior. Y los devoraba. Me centraba en un autor, en un país de origen, en una época literaria, e iba saltando poco a poco hasta que encontraba algo nuevo que me llamaba la atención, pero siempre recordaba el libro anterior. Raro era el mes que no leía un par de libros, que no me perdía en alguna librería de Santiago en búsqueda de alguna joya perdida, que no compraba ofertas tipo 2×3 en algunos grandes almacenes. Grandes expectativas para una misma que nunca conseguía abarcar.

Estos últimos años han corrido rápidamente, y no he leído. Apenas he usado unos cuantos días de mi existencia para dedicarselos a libros menores de autoras como Marian Keyes. No tengo nada en contra de ella, sus libros son lo que son, entretenimiento puro y duro, y no pretende más. Se leen tan rápidamente como se olvidan. Una de mis propuestas de año nuevo fue leer. Conmigo me llevé a Noruega el último de Vargas Llosa, y un librillo noruego “salir a robar caballos” de Per Petterson. Este último conseguí acabarlo pues aún estaba yo inmersa en el afán de cumplir las autopromesas de año nuevo. Por cierto, es un libro delicioso y reflejando un comportamiento muy noruego, diría yo. Posteriormente siguiento con la tónica del 2×3 fui a una librería noruega donde compré “alive”, “the catcher in the rye” y “a confederacy of dunces”. Todos los libros siguieron el mismo camino que “el sueño del celta”, formar una bonita montaña en mi mesita de noche. Demostrado quedó así que las promesas de año nuevo pronto se olvidan.

El verano llegó y me hice una nueva promesa. Disminuir el uso de internet/ordenador/visionado de peliculas y series durante mis vacaciones. Es decir, aparte de lo típico de hablar con la gente, leer un poquillo más. Y lo he conseguido (dice ella orgullosa). El resultado es:

* Los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson

* Brooklin follies de Paul Auster

* Al oeste de Roma de John Fante

¿Qué viene ahora?. Mis expectativas son grandes, como siempre, y quiero leer los otros dos libros de Millenium, los compraré en el aeropuerto en el camino de vuelta a Noruega. Si consigo acabar Al oste de Roma antes de marchar (es decir, no llevarlo conmigo) es probable que empiede “Las inquietudes de Shanti Andia” de Baroja o “Pantaleón y las Visitadoras” de Vargas Llosa, en cuyo caso vendrán conmigo rumbo a Noruega. Otro libreto que ha captado mi atención ha sido “En la carretera” de Kerouac, aunque siento cierta pereza a la hora de ponerme a leerlo, y una relectura de “los gozos y las sombras”  la llevo considerando desde hace un par de años.

3 thoughts on “De como una servidora volvió a leer…

  1. Sariqui, buenos días. Tras tu pequeño reproche (con razón) de que no entraba desde hacía tiempo a tu blog, hete aquí que me he empezado a poner al día. Y como sé que tú manejas bien la ortografía y se te ha colado sin querer una b salvaje, te lo señalo no para afearte, sino para que no estropee una de tus entradas más interesantes. Tienes un “deboraba” en esta entrada que llama bastante la atención😉. Me ha gustado la entrada, me veo reconocido en ella. Voy a intentar hacer propósito de enmienda y a ver si también retomo la actividad lectora lúdica. Siempre culpo a la lectura de textos científicos de mi apatía, pero me parece que es una excusa barata y que, en realidad, no hago sino engañarme a mi mismo.

    Déjame que te de un par de consejos sobre alguno de los libros que has mencionado: la trilogía Millenium debería haberse quedado en la primera entrega. El segundo libro no está mal, pero ni mucho menos llega a engancharte como seguramente lo hizo el primero (a mi al menos así me pasó). Y el tercero… en fin, digamos que lleva dos años acompañándome en mis debates más serios con el señor Roca jijijiji😛 con eso te lo digo todo.

    Las inquietudes de Shanti Andia es uno de los libros favoritos de mi madre, y siempre me recomendaba que lo leyera. Pero no sé qué pasa que es ese clásico libro que, por algún motivo inexplicable, no me apetece o no me llama a su lectura.

    Uno de mis objetivos en el horizonte a corto plazo es “Los tipos duros no bailan”. Ha quedado ahí, pendiente, desde que tú me hablaste maravillas de él😉. Igual es el momento de ponerse en marcha.

    Un besico!

  2. Ah! Y “El guardian entre el centeno” yo lo he leído, pero la verdad es que, al menos para mi gusto, tiene mucha más fama de la que debería. Quizá sea por todas esas teorías “conspiranoicas”, que lo han encumbrado como obra de culto (ya sabes, el asesino de John Lennon, el intento de asesinato de Reagan…). Mi consejo es que te lo reserves para algún momento en que estés verdaderamente preparada y tengas tantas ganas de leer que seas capaz de leer cualquier cosa por complicada/dura que sea.

    • ups… y seguro que hay muchas más faltas, cada vez tengo más, por qué? por no leer!! :P…. La verdad es que muy a mi pesar no pude comprar los 2 últimos libros de millenium en el aeropuerto, así que por ahora no los voy a leer…
      Creo que el problema es Noruega, debe crear en mi una fobia a la lectura porque desde que he llegado no he leído absolutamente nada :(…. Y ayer mismo casi me compro 3 libros más (para adornar mi habitación…). Al final me resistí. Fue porque vi “the naked and the dead” de Mailer, y sentí tentaciones de leerlo en inglés, por eso de releerlo en el idioma en que fue escrito… Tienes que leerlo, es muy bueno!
      “El guardián entre el centeno” lo he leído mil veces, es un libro que me encanta, prácticamente me sé la trama de memoria. Eso si, creo que es un libro que uno tiene leer cuando es adolescente, o pre-adolescente. Y simplemente lo compré para leerlo en inglés, cosa que evidentemente no he hecho.
      De Baroja me encantó “el árbol de la ciencia” y la trilogía de “la lucha por la vida” me gustó mucho, por eso quería leer el de “shanti andia”. Lo empecé en la playa cuando acabé “mi perro idiota” (que es buenísimo, por cierto), lo traje a Noruega, pero no he leído ni una frase desde que he llegado😦.
      ahh… gracias por haber comentado la entrada (casi forzado, jajaja)

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