Sin tu latido

No sé si ha sido el Covid 19 o el infarto que tuvo hace ya cuatro años pero hoy se nos ha ido Aute. Para mi ya sólo quedan tres de los cinco magníficos (Sabina, Silvio y Serrat). El otro, Krahe, nos dejó ya hace unos años.

Otra vez, de una forma completamente estúpida e irracional me puse a llorar. Y no es que las más de once mil víctimas del Covid 19 no lo merecieran en igual medida, pero así son las emociones. No las controlas.

Conocí a Aute al mismo tiempo que conocí a Silvio, con su Mano a mano. Mi hermano tenía un casete grabado de aquellos que recuerdan una época lejana. Como con Concert in Central Park o Descanso dominical, él lo tenía y luego lo tuve yo y él probablemente no lo los volvió a tener… Recuerdo que en aquella época me centré principalmente en Silvio. Adoraba a Silvio y Ojalá me parecía una de las canciones más bonitas que había oído en mi vida. Recuerdo como en Mano a mano se encadenaban tres canciones de Aute, eran Anda, De alguna manera las cuatro y diez. Me encantaba Las cuatro y diez. Me encantaba porque era bonita, porque era como una historia contada y porque hablaba de James Dean, y de Al este del Edén, que probablemente había visto no hacía demasiado. Y porque era en cierto modo real, algo que le podía pasar a cualquiera, algo para nada etéreo.

Aute me ha acompañado durante toda mi vida. En tiempos on/off cuando he necesitado mi ración de cantautores para diluir mis penas, él siempre ha estado. Siempre. Ida y vuelta, a los pocos. Y por eso lloro, aunque sea una estupidez porque sé que sus canciones me seguirán acompañado durante todo el tiempo que me quede.

Hace años hice una lista de mis canciones favoritas de mis cinco magníficos. Aquí va la de Aute

  • Me va la vida en ello
  • Sin tu latido
  • Las cuatro y diez
  • De la luz y la sombra
  • La vida al pasar
  • Mira que eres canalla
  • Ay de ti, ay de mi
  • De paso
  • Pasaba por aquí
  • Al alba
  • Hafa cafe
  • Rosas en el mar
  • Queda la música
  • Una de dos
  • Con un beso por fusil
  • Alevosía

Me va la vida en ello siempre me ha parecido una de las canciones más bonitas que existen. No sólo de Aute, sino en general. Todavía me recuerdo a mi misma buscando que eran los fastos y que eran los oropeles

La versión que tiene Silvio de la misma es canela en rama…

Cierto que huí de los fastos y los oropeles
Y que jamás puse en venta ninguna quimera,
Siempre evité ser un súbdito de los laureles
Porque vivir era un vértigo y no una carrera.

Pero quiero que me digas, amor,
Que no todo fue naufragar
Por haber creído que amar
Era el verbo más bello…
Dímelo…
Me va la vida en ello.

… y si al fin no somos más que polvo, seamos polvo, seamos polvo nada más, más polvo enamorado…

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