Saralandia

Debería existir un aparatejo que te diera la posibilidad de escoger quien se va y quien se queda en tu vida. Una especie de Gran Hermano individualizado pero dónde puedas conservar a tantas personas como tú quieras a tu alrededor. Y que te permita evitar que ellos sigan con su vida aunque así lo quieran.

Las despedidas son una mierda.

Me he despedido tantas veces que noto como la piel se me endurece con cada una de ellas. Tal vez es la edad. Pero gracia, lo que se dice gracia, me hacen más bien poca.

A veces las despedidas son un hasta nunca – aunque en ese momento no lo sepas. A veces son un hasta pronto y otras son un hasta algún momento que no se sabe bien si será dentro de 2 meses, 2 años o 2 décadas.

Y tal vez no significa que si esa persona siguiera viviendo en un radio de 10 km os veríais de manera continua o que la relación no evolucionara, o que los sentimientos no se diluyeran de las misma manera… no significa eso… supongo que es la posibilidad, y la cercanía. Y más ahora cuando uno ni siquiera puede abandonar el país donde vive libremente…

Voy a crear la constitución del universo de Sara, ese país donde si quieres entrar firmas un contrato de permanencia absoluta, y dónde sólo Sara tiene el poder de aceptar y eliminar adeptos. Tengo que comprar un terreno (grandecito) y poblarlo de Tiny Houses con una distancia de no sé, 10 metros entre ellas (es suficiente?). Haré una casa madre donde no viva nadie pero que sea el centro social de todos… en ella pondremos paneles solares cubriendo todo el tejado que alimentarán todos los aparejos eléctricos que se nos ocurra usar… Puedo crear una especie de comunidad donde cada uno sea voluntario para un tipo de trabajo… y ya está… obviously el motto de la comunidad es entretener a Sara, tomar cafecillos con Sara, dar paseos con Sara, ir a la playa con Sara, y al monte, y de cabañas, y a lo que se tercie…. y cuando las fronteras se abran nos iremos a Gotland o a San Francisco o a la Patagonia.

Me estaré transformando (en mi mente) en un nuevo gurú?

About sari

Cuándo todo da lo mismo, ¿por qué no hacer alpinismo?
This entry was posted in Cousiñas varias, quasi-private. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s